martes, 18 de agosto de 2020

Me quedo contigo.

Despierto en la madrugada, te observo mientras estás dormido; miro tu silueta dibujada en la sábana blanca, cada curva, cada pliegue que te cubre. No puedo evitar pensar que soy muy feliz sintiéndome en tus brazos, no puedo evitar sentir que al fin te he encontrado. Miro tu ropa en el suelo, miro los estragos de nuestra pasión, huelo los huecos en las palmas de mis manos, tu aroma en ellas, me haces suspirar y tú ni cuenta te das.

Duerme tranquilo, que al salir el sol, nos espera un día incierto; ¿Estarás para mí? No lo sé, ¿Estaré  ti? Sí, pero no te lo diré; peligroso es saberte enamorado y más peligroso es expresarlo. Por eso sígueme mirando con esos ojos color miel que tienes, sigue pensando que soy ajeno a tu encanto, sigue creyendo que, sólo eres para un rato.

Me quedo contigo, con tu sonrisa, con tu tristeza y con toda esa franqueza que te llena el alma de una extraordinaria belleza; me quedo contigo, para seguirte a donde vayas, para apoyarte y para confortarte en las noches que cansancio.

Estoy despierto en plena madrugada, te observo dormido, repaso  el día recién vivido; a tu lado todo es tan tranquilo, como pasear de la mano, por un lugar en silencio, en un mundo sin peligro.

Me quedo contigo, si me das a elegir entre tú y mis ideas, me quedo sin ellas, pues tú por mucho a todas éstas las superas; me quedo contigo, aunque no me lo preguntes, aunque no me lo creas, aunque mañana, lo nuestro se me muera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mío bello amore

Hoy la vida me dió lo que le pedía casa noche al llegar a casa, poder verte, aunque sea un poco, a lo lejos, sin que me vieras, no importaba...